sábado, 17 de noviembre de 2018

Identificación fehaciente del Submarino ARA San Juan


La Armada Argentina, dependiente del Ministerio de Defensa, informa que esta mañana en la sede del Estado Mayor General de la Armada se realizó una conferencia de prensa para brindar detalles acerca de las tareas de localización e identificación fehaciente del Submarino ARA “San Juan”, objeto de la contratación internacional de Ocean Infinity.
Participaron de la misma el Ministro de Defensa Oscar Aguad; la Secretaria de Gestión Presupuestaria y Control del Ministerio de Defensa, Graciela Villata; el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Vicealmirante José Luis Villán; el Subjefe de la Fuerza, Vicealmirante Francisco Javier Medrano; el Director General del Material de la Armada, Contraalmirante David Fabián Burden y el Capitán de Navío Enrique Balbi.
Durante la conferencia se informó que el buque “Seabed Constructor” arribó anoche al Área 1 / Subárea 15a y efectuó el descenso del ROV (vehículo operado remotamente) a fin de investigar el punto de interés N°24 informado por Ocean Infinity. Como resultado se verificó que se trataba del Submarino ARA “San Juan” que se encuentra a una profundidad de aproximadamente 900 metros, siendo su ubicación exacta muy próxima a la anomalía hidroacústica detectada por la CTBTO (Organización del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares), cerca de la última posición conocida del submarino.
El área donde fue localizado había sido rastrillada por todas las Armadas participantes que intervinieron en las tareas de búsqueda, pero que no contaban con la tecnología utilizada por la empresa Ocean Infinity.
A pesar de que la visibilidad se encuentra reducida en virtud de la turbulencia y la salinidad que hay en esa profundidad, se pudieron identificar hasta el momento algunas partes constitutivas del submarino.
Una sección mayor, comprendida por el casco resistente, se encuentra en una sola pieza a 907 metros. Dicho casco resistente, de acero especial de 33 milímetros de espesor, es el sector habitable donde se encuentran las baterías y todos los sistemas y equipos que tiene el submarino, y que posee un tamaño de entre 25 a 30 metros de largo por 7 de ancho. Asimismo, se identificaron otras partes del submarino de menores dimensiones y formas, coincidentes con la sección de proa, la popa y la vela. 
Al Este y Noreste del área hay un importante campo de escombros que fueron encontrados dispersos en una superficie de 80 x 100 metros.

















Fuente: Departamento de Comunicación Institucional - División Prensa - Gacetilla de Prensa N°126

jueves, 15 de noviembre de 2018

Submarino ARA San Juan - 1° aniversario de su desaparición



Hoy, 15 de noviembre, se cumple el primer aniversario de la pérdida del Submarino Clase TR-1700 (S-42) ARA San Juan.
El buque y sus 44 tripulantes regresaban de operar en aguas territoriales cerca de Tierra de Fuego, cuando mientras atravesaba un violento temporal, se perdió todo tipo de comunicación con la nave.
A la fecha, se han completado con distintos medios, incluyendo la mejor tecnología disponible, para ubicar la nave con su tripulación, pero el submarino sigue desaparecido.
Recordamos a sus tripulación, siempre presentes!

domingo, 4 de noviembre de 2018

60° Aniversario de la Afirmación del Pabellón Nacional en el Portaaviones (V-1) ARA Independencia



El 4 de julio de 1958, durante la presidencia del doctor Arturo Frondizi, se anunció la adquisición del portaaviones "HMS Warrior", de la Armada Real británica, que el año anterior había visitado Buenos Aires.
Según un matutino porteño, tal anuncio "provocó que se observara, frente a las pizarras de los diarios, a numerosos grupos de personas que comentaban animadamente la noticia. Estos grupos se renovaron durante el resto de la jornada, suscitándose comentarios que en ciertos momentos cobraron animación. Igualmente, en las calles más transitadas, como Florida, Corrientes y Lavalle, se formaron infinidad de grupos de personas que expresaban sus opiniones, originándose, de esta forma, un verdadero debate público sobre la medida adoptada y la incorporación de un nuevo tipo de buque a la Armada".
Tales eran, entonces, las inquietudes de la población en los hoy ignorados temas de defensa. La compra de este tipo de unidad había sido motivo de discusiones durante algún tiempo y su incorporación significó un evento trascendente para la Armada, porque se trataba de una nave distinta, que requería adquirir nuevos conocimientos e implementar adiestramientos específicos de este tipo de buque.
Al Comandante designado, Capitán de Navío Carlos Sánchez Sañudo, se le encomendó la tarea de alistarlo y traerlo en un plazo de tres meses, con una dotación reducida de 300 hombres, incluidos conscriptos. Tales condiciones provocaron distintos grados de descreimiento; en particular, por parte de oficiales británicos, que afirmaban que, para ellos, semejante tarea les insumiría no menos de seis meses, con una dotación de mil hombres previamente instruidos en centros de adiestramiento terrestres.
Con el apoyo de personal de la Armada Real, el alistamiento comenzó el 30 de septiembre de 1958, con el arribo del grueso de la dotación en el transporte "ARA Bahía Buen Suceso". Previamente, se habían adelantado el Comandante, con el Jefe de Ingeniería y cinco Tenientes, con el fin de establecer los lineamientos para encarar la compleja tarea del alistamiento y asegurar su posterior operación en aguas argentinas.
Han transcurridos cincuenta años desde el 4 de noviembre de 1958, cuando se interrumpieron las tareas para dar lugar a un hecho trascendente en el historial del portaaviones; ese día, al izarse el pabellón nacional, dejaba de ser el "HMS Warrior" para pasar a ser el "ARA Independencia".
La ceremonia se ajustó a lo establecido en el protocolo naval, con la asistencia del Embajador argentino, Contralmirante Teodoro Hartung; el Agregado Naval, un representante del Almirantazgo británico, autoridades del arsenal (H. M. Dockyard) de Portsmouth y 220 invitados especiales.
Al día siguiente, la prensa argentina informaba del desarrollo de la ceremonia, así como del contenido de los discursos del Embajador, el Agregado Naval y el Capitán Sánchez Sañudo, en los que se puso de relieve el apoyo del personal de la Armada Real.
El alistamiento del "ARA Independencia" terminó el 8 de diciembre. Habían transcurrido 69 días desde el arribo del grueso de la reducida dotación; esa jornada, la nave zarpó para una navegación de prueba, que resultó satisfactoria, tras lo cual, el día 10, partió rumbo a la Argentina, para arribar a Puerto Belgrano el 30 de diciembre.
Realizadas las reparaciones y reacondicionamientos faltantes en los talleres de la Base Naval Puerto Belgrano, zarpó, el 3 de junio de 1959, rumbo a Golfo Nuevo, donde, el día 8, tuvo lugar el primer anavizaje y consiguiente enganche, protagonizado por un NA 301, maniobra que fue repetida posteriormente por un Corsair. A partir de entonces, pasaron a ser casi rutina las operaciones de vuelo.
Durante su vida útil, tuvieron lugar hitos trascendentes: el 3 de septiembre de ese año, tuvo lugar el primer anavizaje nocturno; el 6 de diciembre, el primer lanzamiento de un Corsair mediante catapulta; el 23 de abril de 1962, el anavizaje del primer bimotor Grumman Tracker antisubmarino y, en agosto del año siguiente, el del primer avión a reacción, un Grumman Panther.
Estos eventos importantes entonces no lo son en portaaviones modernos, que cuentan con medios que evitan el elevado porcentaje de accidentes que tenían lugar durante las operaciones de vuelo en las naves del pasado y que, durante la II Guerra Mundial llegaron a superar las pérdidas originadas por operaciones de combate. Porcentaje que, en el "Independencia", se redujo a un mínimo.
El "Independencia" sirvió en la Armada en los siguientes diez años. En noviembre de 1967, tuvo lugar el anavizaje Nº 5.000, protagonizado por un bimotor Grumman Tracker, y una máquina similar despegó por última vez de su cubierta de vuelo en diciembre de 1968.
El arribo del "ARA 25 de Mayo", ex "Karel Dorman", ex "HMS Venerable", adquirido a la marina holandesa, significó su pasaje a reserva, para ser finalmente desguazado, a partir de 1971.
Al "Independencia" quizá le cabe lo que, hace muchos años, se dijo de la casa de Tucumán en la que tuvo lugar el acontecimiento histórico que dio nombre a ese buque: "Costó poco y sirvió de mucho".

Características

* Desplazamiento estándar: 14.000 toneladas.
* Con carga completa: 19.000 toneladas.
* Eslora máxima: 212 m.
* Manga en flotación: 24,4 m.
* Manga máxima: 34,3 m.
* Aeronaves embarcadas: 35 aviones.
* Una catapulta.
* Dos ascensores.
* Propulsión: dos ejes accionados por turbinas de vapor.
* Velocidad: 24,5 nudos.
* Dotación: De 1.070 a 1.300 tripulantes.




Clte. (R) Eugenio Luis Bezzola  primer jefe de Electrónica del "ARA Independencia" 














Nota de redacción: El presente artículo junto a las fotos nos fue cedido por Carlos Eugenio Bezzola, hijo del Contraalmirante (R) Eugenio Luis Bezzola, quién lo escribió cuando se cumplió el cincuenta aniversario de la Afirmación del Pabellón Nacional en Portaaviones (V-1) ARA Indepencia

viernes, 12 de octubre de 2018

Recuperando capacidades


Recientemente, el Comando de Aviación Naval (COAN), a través de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros ha recuperado y puesto en vuelo el Agusta ASH-3H Sea King 0796/2-H-238.
El día 10 de octubre pasado, tres Sea King completaron vuelos de instrucción de cara a la próxima Campaña Antártica de Verano. Los helicópteros que participaron fueron los Sikorsky UH-3H 0882/2-H-241y 0884/2-H-243, junto al mencionado 0796/2-H-238.
Se estima para fin de año la recepción de los 5 Dassault Super Étendard Modernisé (SEM) junto a un importante lote de repuestos, herramientas, motores y un simulador de vuelo, con lo que se actualizarán nuestos AMD-BA Super Étendard, cuyas células tienen un importante remanente de horas para continuar prestando servicios.

Agradecemos a Sebastían Solís y a Christian Favalessa por el material fotográfico cedido.













viernes, 5 de octubre de 2018

Ceremonia por el Aniversario de la Base Naval de Mar del Plata



En la Plaza de Armas Submarino ARA “Santa Fe”, se llevó a cabo la ceremonia evocativa al 92 Aniversario de la Creación de la Base Naval Mar del Plata.
La misma fue presidida por el comandante del Área Naval Atlántica, Capitán de Navío, Gabriel Eduardo Attis y durante el transcurso de la misma fue acompañado por el Sr. Intendente Municipal, Dr. Carlos Fernando Arroyo.
Ante una formación militar integrada por todos los destinos con asiento en dicha Base Naval, con la presencia del personal civil, Veteranos de Guerra e invitados especiales y familiares de la dotación del submarino San Juan, a las 10:30hs dio comienzo la ceremonia con el ingreso de la Bandera de Guerra de la Base Naval Mar del Plata.
La banda de música del Comando del área Naval Atlántica ejecutó los acordes del Himno Nacional Argentino.
La invocación religiosa estuvo a cargo del Padre Damián Ochoa.
Las palabras alusivas a la fecha, estuvieron a cargo del Sub Jefe de la Base Naval Mar del Plata, Capitán de Navío Carlos H. Acuña quien en su exposición dijo: “Por Ley 11.328, promulgada el 5 de Octubre de 1926, se dispuso la construcción en el puerto de Mar del Plata, de los talleres, varaderos y cuarteles necesarios para el mantenimiento de dos grupos de tres submarinos que la misma Ley preveía adquirir.”
Conyinuó diciendo: “El 11 de Febrero de 1928 se inauguró la nueva Dársena, con la presencia del Presidente de la Nación, Doctor Marcelo Torcuato de Alvear.(…)  El 3 de Septiembre de 1933 la primera escuadrilla de submarinos argentinos hizo ingreso a esta Base Naval, iniciando una presencia ininterrumpida hasta nuestros días.”
Haciendo un detalle histórico de las actividades de la misma, agregó: “A partir del año 2000, trasladaron aquí su apostadero las seis unidades de superficie que constituyen la División de Patrullado Marítimo y se estableció definitivamente el Comando del Area Naval Atlántica.”
Respecto del presente que se impone expresó: “Hoy, la información global, actualizada en forma permanente y totalmente accesible, da cuenta acerca de la creciente escasez de recursos a nivel mundial y el incremento de los flagelos del terrorismo y el narcotráfico, que obligan no sólo a las primeras potencias, sino también a los países con ambiciones de ocupar puestos destacados en el concierto de las naciones, a desarrollar fuerzas armadas dotadas de equipamiento moderno, convenientemente adiestradas y estratégicamente emplazadas para cumplir con su rol básico de la disuasión y  defensa.”
Agregando también el capitán Acuña: “La Base Naval Mar del Plata es, en magnitud e importancia, la segunda base naval con que cuenta la República Argentina, constituyéndose en el asiento natural de 14 unidades de la marina de guerra, 3 del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y 4 del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y que cobija en su cotidiano trabajo a 1.800 hombres y mujeres, civiles y militares.”
Finalizando su alocución dijo: “No es este un Aniversario más. El 25 de Octubre del año pasado, a las 10 de la mañana zarpó por última vez desde su muelle el submarino ARA “SAN JUAN”, como lo hacía habitualmente, para participar en un operativo naval integrado en el Atlántico Sur.
“Si bien hoy, sufrimos la ausencia física de nuestro submarino y sus 44 tripulantes. Nuestros Camaradas. Nuestros amigos. Ellos están y estarán siempre presentes en nuestras mentes y corazones.”
“Su ejemplo de coraje, compromiso y sacrificio nos guía permanentemente en nuestra labor diaria.”

Agregó: Un dicho anónimo expresa: “Nuestra bandera no flamea porque el viento la mueve, ella flamea con el último aliento de cada héroe que entrega su vida protegiéndola”.
La ceremonia con la cual se evocó este 92 Aniversario de la Base Naval Mar del Plata, finalizó con la tradicional entonación de las estrofas de la Marcha de la Armada.



Galería fotográfica:










Discurso completo del Sub Jefe de la Base Naval Mar del Plata, Capitán de Navío Carlos H. Acuña:

"Por Ley 11.328, promulgada el 5 de Octubre de 1926, se dispuso la construcción en el puerto de Mar del Plata, de los talleres, varaderos y cuarteles necesarios para el mantenimiento de dos grupos de tres submarinos que la misma Ley preveía adquirir.
Este Acto Administrativo del gobierno, pleno de contenido, respondió a la necesidad de dotar a las Fuerzas Navales Argentinas de un componente estratégico indispensable, como es el Arma Submarina y correspondiente sostén logístico.
La aguda visión sobre los intereses marítimos de la República Argentina que inspiraron el pensamiento de Storni, caló profundo en el entonces Ministro de Marina, Almirante Manuel Domecq García, quien vio en esta Base la más clara expresión de un moderno despliegue del Poder Naval, sentando las bases para que dentro de ella se articulen diversas y dispares actividades relacionadas, no solo con la primordial tarea de la defensa de la Soberanía Argentina en el mar, sino también para la investigación y explotación de sus recursos.
El 5 de Octubre de 1926 comenzaron las obras del puerto militar, finalizando un año y medio después.
El 11 de Febrero de 1928 se inauguró la nueva Dársena, con la presencia del Presidente de la Nación, Doctor Marcelo Torcuato de Alvear.
A partir de 1926 la presencia de la Armada Argentina en Mar del Plata es permanente.
Muy común era ver en los primeros años, el adiestramiento de los hidroaviones de la Armada que utilizaban el espejo de agua entre las escolleras Sur y Norte para sus prácticas de anavizajes, siendo en esta ciudad, donde egresa la primera promoción de aviadores navales.
El 3 de Septiembre de 1933 la primera escuadrilla de submarinos argentinos hizo ingreso a esta Base Naval, iniciando una presencia ininterrumpida hasta nuestros días.
Con el transcurrir de los años otros organismos de la Armada fueron asentándose en la base. La Escuela de Submarinos, la de Buceo, el Arsenal y la Intendencia Naval, la Agrupación de Buzos Tácticos y la Agrupación de Buques Hidrográficos.
A partir del año 2000, trasladaron aquí su apostadero las seis unidades de superficie que constituyen la División de Patrullado Marítimo y se estableció definitivamente el Comando del Área Naval Atlántica.
Las decisiones adoptadas en cuanto al cambio de asentamiento de comandos y unidades a que hice referencia tuvieron su correlato en un plan dirigido a satisfacer los requerimientos de infraestructura y servicios que derivaron de las mismas.
Hoy, la información global, actualizada en forma permanente y totalmente accesible, da cuenta acerca de la creciente escasez de recursos a nivel mundial y el incremento de los flagelos del terrorismo y el narcotráfico, que obligan no sólo a las primeras potencias, sino también a los países con ambiciones de ocupar puestos destacados en el concierto de las naciones, a desarrollar fuerzas armadas dotadas de equipamiento moderno, convenientemente adiestradas y estratégicamente emplazadas para cumplir con su rol básico de la disuasión y  defensa.
Además de la incontable riqueza natural terrestre, nuestro país, marítimo por excelencia, cuenta con 5.400 Km de costas que enmarcan 1.500.000 Kilómetros cuadrados de Zona Económica Exclusiva, fuente de recursos apetecidos por buques extranjeros y a la que debemos proteger y preservar mediante una tenaz vigilancia.
La Base Naval Mar del Plata es, en magnitud e importancia, la segunda base naval con que cuenta la República Argentina, constituyéndose en el asiento natural de 14 unidades de la marina de guerra, 3 del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y 4 del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y que cobija en su cotidiano trabajo a 1.800 hombres y mujeres, civiles y militares.
La misma brinda, por su posición y por sus características hidro-oceanográficas, la posibilidad a las seis unidades de superficie que conforman la División de Patrullado Marítimo, de alcanzar el límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) en un lapso de tiempo sustancialmente menor que si zarparan de la Base Naval de Puerto Belgrano; asimismo, permite a las unidades submarinas alcanzar la profundidad apta para ir a inmersión en no más de tres horas, siendo alrededor de doce horas las requeridas si lo hicieran desde Puerto Belgrano.
Cuenta con la infraestructura que brinda la industria naval propia de la ciudad y de su actividad portuaria, inmejorables facilidades logísticas, lo que permite el óptimo apoyo a operaciones de control del mar, búsqueda y rescate y a la ejecución de las campañas de investigación oceanográficas, hidrográficas y biológicas.
Dado que en los muelles de la Escollera Norte se sondan las mayores profundidades de la Dársena Militar, los mismos posibilitan y resultan óptimos como sitio de amarre de buques de guerra de gran calado con que cuenta nuestra Flota de Mar.
Asimismo, y contribuyendo con el logro de los intereses políticos de la Nación, estos muelles son asignados a buques de gran porte de armadas extranjeras en la ejecución de actividades operativas combinadas o cumpliendo convenios de cooperación, apoyando actividades de adiestramiento o logísticas antárticas de países amigos, los cuales amarran en éstos reiteradas veces al año.
La base Naval Mar del Plata debe considerarse físicamente indivisible, por el solo hecho del uso militar que se hace de ella.
Su integridad física está prevista y amparada por la Ley N° 24.093, la cual prevé los aspectos vinculados con la defensa y seguridad nacional.
El dictado del Decreto Nacional 1951/83, a tenor de los requerimientos navales que se desprenden de la propia naturaleza de las tareas específicas que competen a la Armada Argentina en el ámbito de la defensa, establece los límites de su jurisdicción, a fin de garantizar que personas y/o bienes ajenos a la condición militar no sean sometidas a eventuales riesgos, peligros y/o daños derivados del manipuleo del material específico y/o de actividades operativas de instrucción y adiestramiento que se ejecutan en la Base Naval.
El presente la encuentra sólidamente vinculada a la ciudad que la cobija. Fiel reflejo de tan estrecha comunión, se su emblema, que a diario vemos al ingresar por la guardia, el cual fue donado por la Municipalidad de General Pueyrredón y que en su centro y rodeado por un salvavidas, símbolo de seguridad, apoyo, reparo y ayuda, se encuentra en el Escudo de la ciudad, plasmando la vinculación de la Armada con esta comunidad.
Tantos años de presencia, no solo dejan impronta en las instituciones sino también en las muchas generaciones de marinos que vieron nacer y crecer a sus hijos en esta querida ciudad de Mar del Plata y en la que gran parte se estableció definitivamente alimentando indisolubles lazos que trascienden a la mera actividad profesional.
Sentimos a Mar del Plata como propia, así como sabemos que Mar del Plata siente suya a la Base Naval.
No es este un Aniversario más.
El 25 de octubre del año pasado, a las 10 de la mañana zarpó por última vez desde su muelle el submarino ARA “SAN JUAN”, como lo hacía habitualmente, para participar en un operativo naval integrado en el Atlántico Sur.
Si bien hoy, sufrimos la ausencia física de nuestro submarino y sus 44 tripulantes. Nuestros Camaradas. Nuestros amigos. Ellos están y estarán siempre presentes en nuestras mentes y corazones.
Su ejemplo de coraje, compromiso y sacrificio nos guía permanentemente en nuestra labor diaria.
Un dicho anónimo expresa: “Nuestra bandera no flamea porque el viento la mueve, ella flamea con el último aliento de cada héroe que entrega su vida protegiéndola”.
Hoy como ayer, seguimos fiel a nuestra misión, brindar seguridad, apoyo y sostén a los destinos de tierra, buques de superficie y submarinos.
Quiero reconocer a mis subordinados, porque la Base Naval Mar del Plata se debe y vive por su personal militar y civil, que con su silencioso accionar logran mantener el sustento logístico indispensable para el cumplimiento de nuestra misión.
Representa para mi un orgullo el compartir este destino con todos y cada uno de ustedes.
Para finalizar, les pido a todos que mantengan su fe en nuestra patrona la Virgen Stella Maris, para que nos siga guiando hoy y siempre.

Muchas Gracias."

Agradecimientos: Prensa y Difusión del ANAT - Oscar Filippi

Aniversario de la Base Naval Mar del Plata



1926 – 5 de Octubre

La ciudad, parte indisoluble de esa misma historia. 
Por: Oscar Filippi 

Nuestro país cuenta con casi 4.500 kilómetros de litoral marítimo y el Mar Argentino duplica casi en superficie a nuestra extensión continental e insular, somos sin dudas una Nación Marítima, pero sus aguas y nuestra geografía no nos han facilitado extender la instalación de puertos a lo largo de todo ese litoral. Desde Viedma hacia el Sur, llegando a Ushuaia, la amplitud de las mareas llega casi a los 14 metros. 
De allí la importancia estratégica de la Base Naval Mar del Plata y la Base Naval Puerto Belgrano (Bahía Blanca) para la custodia y defensa de nuestro sector bonaerense y patagónico fueguino.
Desde su fundación, nuestra ciudad está llamada a ser la “punta de lanza” de nuestro poder marítimo, representado por la Armada Argentina, es geográficamente la “Capital Marítima” de los argentinos. Si observamos con detenimiento un mapa de nuestro país veremos que, si navegamos con rumbo Sur (180º) sobre el meridiano que pasa sobre Mar del Plata (57º 35’ W), pasaríamos casi sobre el centro mismo del archipiélago de nuestras Islas Malvinas, a casi 600 kilómetros al Este de las costas de la Provincia de Santa Cruz.
Mar del Plata es la ciudad nacida en el corazón mismo del Mar Argentino, su posición estratégica fue señalada por el propio Almirante Guillermo Brown, cuando en 1826, a bordo de la goleta “Sarandí” fondeó frente a Cabo Corrientes, para reunirse a la Fragata “Chacabuco” en el marco de acciones en defensa de nuestra Independencia.

Otros Antecedentes
La Base Naval es un símbolo de aquellos valientes que con frágiles embarcaciones, navegando entre bajo fondos traicioneros frente a las costas bajas y sin abrigo del temporal, salvaron a Mar del Plata del asfixiante abrazo del desierto y la incomunicación.
Una visión histórica permite dar a estos hombres y hechos el lugar de pioneros que se merecen. Entre ellos encontramos en la Armada, más allá de la presencia del Gran Almirante Brown en 1826 al capitán D. José Pezzolo, quien el año de 1845 efectuó las primeras observaciones y cálculos para la construcción del puerto en la Ensenada de la Estancia Laguna de los Padres.
En 1874 se instala el primer médico en la zona, Dr. Guillermo Bay Ley proveniente de la Armada, luego doce años después, el primer farmacéutico, D. Hilario Amoedo, también oficial de nuestra Marina. En el año de 1898 el Presidente de la República, General D. Julio Argentino Roca, dispuso que desfilen 47 buques frente a las costas marplatenses. En 1891 se inaugura el Faro Punta Mogotes, siendo director de la obra el Sr. Capitán de Fragata D. Alfredo P. Iglesias, designándose capitán del faro al Sr. Müller.
En 1897 se instala el laboratorio marítimo a cargo de la Armada. Entre los años 1914/15 el Capitán de Fragata D. Vicente Ferrer, fue integrante de la subcomisión que efectuó sondajes y estudios del litoral marítimo de la Provincia de Buenos Aires.
El 1º de diciembre de 1924 se entregaron en Mar del Plata las “Alas” a los pilotos aviadores navales y pilotos de hidroaviones, egresados del 1er curso de la Escuela de Aviación Naval.

Creación de la Base Naval
Todos estos antecedentes, sumados a la pujanza y modernidad de nuestra ciudad, junto a la necesidad de dotar a nuestra Armada de un arma decididamente estratégica y proveerla de un apostadero y facilidades operativas, fueron sin dudas, los factores que alentaron al entonces Ministro de Marina, Manuel Domeq García para gestionar y obtener la Ley Nº 11.378 sancionada el 29 de septiembre de 1926, por la que se autorizaba a la compra de dos grupos de tres submarinos y la construcción de la infraestructura necesaria, en las tierras pertenecientes al gobierno, aledañas al Puerto de Mar del Plata. El 5 de Octubre de ese mismo año, se efectiviza la presencia de personal de la Armada en nuestra ciudad.
Esta Ley fue la que dio origen a la Base Naval Mar del Plata y al Comando de la Fuerza de Submarinos.
La empresa que tuvo la responsabilidad de convertir en realidad tan ansiado proyecto fue la Compañía de Trabajos Públicos de París y el 12 de febrero de 1928 a las 16 hs. con la presencia del entonces Presidente de la República D. Marcelo T. de Alvear y del propio Ministro de Marina, D. Manuel Domeq García se inauguró el muro de atraque de la Dársena de Submarinos.
El 3 de septiembre de 1933 arriban por primera vez a nuestra ciudad, los tres primeros submarinos adquiridos en Italia y queda formalmente constituido el Comando de la Fuerza de Submarinos.

El Área Naval Atlántica
Mar del Plata tiene una importancia marítima capital, en la que todos los sectores del quehacer marítimo nacional e internacional se dan cita e interactúan constante e intensamente.
La Armada Argentina, buscando no solo una mayor eficiencia y agilidad operativa, sino también dando una inequívoca señal de su firme voluntad de compromiso con las cuestiones del mar, eligió a la Base Naval Mar del Plata para el asentamiento del Comando del Área Naval Atlántica cuya jurisdicción se extiende desde Punta Indio (PBA) a Comodoro Rivadavia (Provincia de Chubut). Este redespliegue significó un importante aumento de la presencia de buques que tienen su apostadero en la Base Naval Mar del Plata. Entre ellos se destacan los que constituyen la División Patrullado Marítimo que son los que proveen los medios primarios para un permanente ejercicio del control del mar y la protección del patrimonio de los argentinos en él.
La Base Naval Mar del Plata ha sido a lo largo de 83 años, cuna del Comando de la Fuerza de Submarinos, que por su alto contenido estratégico sigue siendo un componente del Comando de Operaciones Navales del que depende orgánicamente y mantiene con el Comando del Área una dependencia de carácter funcional. La otra organización de alto valor estratégico que tiene su asiento en esta Base es la Agrupación de Buzos Tácticos (creada en 1952) que junto a la Fuerza de Submarinos y a las Corbetas del Comando de la División Patrullado Marítimo, contribuyen a la otra gran tarea de la Armada que es la proyección del poder marítimo argentino.
La creación del Área Naval Atlántica, con asiento en la Base Naval Mar del Plata, debe ser asumida como una evolución lógica de la Armada que busca permanentemente la mejor forma de optimizar los recursos que le confía la Nación, dentro de un marco de estricto profesionalismo y respeto a la Ley.