jueves, 3 de mayo de 2018

Ataque al Aviso (A-9) ARA Alférez Sobral



En la madrugada de un día como hoy, pero de 1982, durante la Guerra de Malvinas, el Aviso (A-9) ARA Alférez Sobral es atacado por helicópteros de la Royal Navy.
En el mismo pierden la vida, su Comandante, el Capitán de Corbeta Sergio Gomez Roca, el Guardiamarina Claudio Olivieri, el Cabo Principal Mario Orlando Alancay, el Cabo Segundo Sergio Rubén Medina, el Cabo Segundo Elvio Daniel Tonina, el Cabo Segundo Ernesto Rubén Del Monte, el Marinero 1º Héctor Dufrechou y el Conscripto Roberto D'Errico.
A las 17:30 del sábado 1 de mayo, es derribado un British Aerospace Canberra de la Fuerza Aérea Argentina, a unos 190 kilómetros al norte del Estrecho de San Carlos. Sus dos pilotos se eyectan, por lo que es destacada la unidad para iniciar una búsqueda y rescate de ambos tripulante.
El buque debía ingresar a aguas peligrosas ya que estaban controladas por el enemigo inglés, no obstante lo cual el Comandante, junto a su Plana Mayor y Dotación, zarpan rumbo al punto dato informado por la superioridad.
En la mañana del 2 de mayo se recibe en el Aviso una actualización de los medios del enemigo, en el que se informa de un Task Force Británica compuesta por un portaaviones y entre seis y ochos buques de guerra operando en el área. Hacia el atardecer se recibe la triste noticia del ataque con torpedos y posterior hundimiento del Crucero (C-4) ARA General Belgrano.
Para medianoche de ese día el aviso es sobrevolado por un helicóptero Sea King por lo que el Comandante ordena cubrir los puesto de combate, el mar se encontraba muy agitado lo que dificultaba apuntar con las armas de a bordo. Otro helicóptero se acerca y se ordena abrir fuego contra el mismo con el cañón de 40" y las ametralladoras de 20", por lo que la aeronave abandona el área, sin recibir daños por la metralla. Al momento se distinguen del horizonte dos destellos, que eran de misiles ingleses lanzados desde otro helicóptero. Uno de ellos impacta en la lancha dotación del buque, que queda destruida y el resto de las esquirlas provoca heridas en los apuntadores de las ametralladoras. El otro misil, pasó por arriba del buque y se perdió en el mar. Luego del alto el fuego, se constató que las antenas y equipos de comunicación quedaron averiados.
A fin de proteger al resto de la tripulación, el Comandante ordena que permanezca una guardia mínima en el puente, encabezada por él. A las 01:20 el enemigo atacó nuevamente. Un misil impactó de lleno en el puente, destruyéndolo totalmente, al igual que el cuarto de radio que se hallaba directamente debajo. El palo de proa cayó y las innumerables esquirlas provocaron averías diversas en toda la parte superior y media del buque, que se estremeció como si hubiera sido golpeado por una mano gigantesca. El sector de proa se llenó de humo y el penetrante olor de la explosión invadió los compartimientos, aumentando la ansiedad general.
Luego del ataque, el Segundo Comandante, se dirige al puente observando que el mismo estaba completamente destruido con un incendio y toda la guardia destacada había fallecido.El Segundo Comandante, el Teniente de Navío Sergio Bazán, debió asumir el comando de la unidad ante la muerte en combate del Comandante. Ante esta situación, evalúa el estado de la nave. El jefe de máquinas le informa que se averió el sistema de timón, por lo que no era posible maniobrar el buque. El grupo de control de averías, con las máquinas detenidas, apagó los incendios provocados por el ataque. De la evaluación de la nave, se concluye que se encontraba sin timón, el puente y todo su instrumental, destrozado, las balsa salvavidas inutilizadas por las esquirlas, un incendio a bordo, 8 tripulantes incluido el Comandante fallecidos y otros ochos heridos. También cabía la posibilidad de otro ataque enemigo.
Una vez dominado el incendio y establecido un precario sistema de timón, el Teniente de Navío Bazán y el resto de la tripulación inician el regreso al Continente, sin ninguna ayuda a la navegación.
Estimado la rumbo, se encaminaron hacia el Oeste, finalmente en la mañana del 5 de mayo, divisaron tierra, sin tener claro a dónde habían llegado, para las 09:00 divisan un punto en el horizonte, por lo que lanzan bengalas luminosas, finalmente era el helicóptero Bell 212 H-88 de la Fuerza Aérea Argentina, destacado en el ARA Cabo de San Antonio, que logró verlos, los sobrevoló e informó;a su superioridad del hallazgo del buque. Rápidamente desembarcó a un tripulante cuyas heridas complicaban su sobrevida.
Con mucho viento y la ría complicada para la navegación, el Aviso finalmente tomó amarras en Puerto Deseado.



Fuente: Histarmar - basado en el relato del Segundo Comandante, el Teniente de Navío Sergio Bazán

No hay comentarios: